Buscar:

Consejos de Sanitas para tratar la rotura del ligamento cruzado de la rodilla


Sanitas, compañía prestadora de seguros médicos, ha publicado una serie de consejos para tratar la rotura del ligamento cruzado de rodilla. En su web, explica que los ligamentos cruzados son dos estructuras que se cruzan en el interior de la rodilla, que unen la tibia con el fémur y proporcionan estabilidad en los movimientos de extensión y flexión. La rotura de estos ligamentos se produce por un cambio brusco de dirección de la rodilla, una desaceleración exagerada o una contusión.

Los síntomas más frecuentes de la rotura son un chasquido, intenso dolor en la zona, dificultad cuando trata de apoyar la pierna, llegando incluso a no poder usarla para desplazarse, inestabilidad en la articulación de la rodilla, cierta inestabilidad en la marcha o un derrame de sangre en las 24 horas siguientes de la lesión.

Una vez diagnosticada la rotura, y en caso de existir signos radiológicos de fractura o de laxitud articular, se recomienda una intervención quirúrgica. Hasta el momento de la cirugía, se deben tener ciertas precauciones para evitar la hinchazón de la zona,tales como:

  1. Reposo absoluto.
  2. Aplicaciones de hielo durante los tres primeros días, entre 10 y 15 minutos cada dos horas.
  3. Un vendaje para comprimir la rodilla.
  4. Mantener la pierna elevada por encima del corazón, siempre que sea posible.
  5. Utilizar apoyos al andar, como una muleta o un bastón, durante la primera semana.

Si la intervención se atrasará más de siete días, entonces es recomendable realizar los trabajos de rehabilitación en la zona, para evitar la atrofia de la articulación y reforzar la musculatura de la rodilla. También está permitido practicar natación o bicicleta y emplear la electroestimulación.

La intervención quirúrgica más propicia es la artroscopia, ya que produce menos dolor, rigidez e hinchazón. En el caso de la rotura del ligamento cruzado, las técnicas utilizadas más comunes son autoinjertos (con huesos y tendones del propio paciente) o aloinjertos (con tendones obtenidos a partir de un cadáver).

El tratamiento de recuperación post operatorio puede durar entre cuatro y seis meses y es el siguiente:

  1. Durante la primera semana, es necesario tomar las mismas medidas que durante el tratamiento previo a la intervención (reposo, hielo, compresión y elevación).
  2. En la segunda semana, aplicarse hielo tres veces al día, realizar ejercicios activos de flexión de la rodilla, pero sólo hasta 90º, y masajes drenantes para disminuir la inflamación de la rodilla, así como desplazarse siempre con muletas.
  3. Durante la tercera semana, puede empezar a movilizar la rótula y realizar ejercicios activos de flexión de la rodilla hasta el umbral del dolor. Los especialistas recomiendan practicar de forma moderada la natación y comenzar a reeducar la marcha, dejando de lado ya las muletas.
  4. En la cuarta semana, el jugador debe empezar con el entrenamiento para potenciar la fuerza de la pierna y ejercicios pasivos de flexión de la rodilla. En esta fase es recomendable iniciar el trabajo con la bicicleta.
  5. A partir del primer mes, se debe tratar de utilizar la rodilla en su totalidad, hasta llegar a los rangos de movimiento habituales.

Artículos relacionados

  • No related posts

Sin comentarios

RSS de los comentarios. TrackBack URI

Deja un comentario

XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Este blog funciona gracias a WordPress | Un blog de Seguros Red | Condiciones de uso de los contenidos | Responsabilidad

Analizamos Seguros y Aseguradoras | Publicaciones especializadas en Seguros